miércoles, 20 de junio de 2012

Estimulantes


Junio siempre me ha parecido un mes vertiginoso. Muchas convocatorias, muchas cosas por finalizar, parecen los últimos metros de una carrera en la que, después de la meta, ya no haya nada. Es un mes excitante y sobreestimulado.
Por eso creo que no es un buen mes para convocar cosas. Creo que es un mes saturado, en el que el final de curso y la proximidad de las vacaciones (pronto no nos tendremos que preocupar de esto: entre el desempleo y las reformas laborales lo de las vacaciones va a desaparecer hasta del diccionario) hace que todo se acumule en unos pocos días, como si luego ya no fuese a ser posible hacer nada.
Anda el personal además bastante estimulado. Algo le tenemos que agradecer a esto de la crisis. Al menos la profesión se está movilizando.
En esto de los estímulos estaba yo pensando cuando oigo en la radio la noticia del hombre que fallece tras ser inmovilizado por un policía. Os pongo aquí el enlace. Noticia
            Una desgraciada noticia, sin duda. Pero hay algo que me ha llamado la atención en ella. Y es el protagonismo que se le da en la misma al consumo de cocaína del fallecido. Más estimulantes. Me ha llamado la atención porque no suele ser así. Habitualmente el consumo de cocaína no suele relacionarse con estos comportamientos ni noticias aunque lamentablemente sabemos que está detrás de ellos en demasiadas ocasiones. Yo los encuentro en el trabajo con mucha frecuencia en casos de violencia en la pareja, en casos de maltrato infantil… Pero parece haber un pacto de silencio en torno al tema, seguramente como consecuencia de la banalización del consumo de drogas que llevamos años presenciando. 
            No se cómo evolucionará la noticia, pero por otras parecidas que he seguido, se irá puntuando poco a poco en otros aspectos (en ésta por ejemplo se hablará del abuso de fuerza por parte del agente) y dejará de hablarse de la cocaína.

Lo que he presenciado también en muchas ocasiones es que, por arte de magia, pasado un tiempo de los hechos desaparecerá la cocaína y sólo se hablará de una enfermedad mental (habitualmente de orden psicótico) que es lo que explicará el comportamiento tan anómalo del desgraciado protagonista. Tal vez al haber fallecido no sea así, pero de no haber sucedido, estoy seguro que el desarrollo de esta noticia sería en esta dirección.
Esto nos lleva a otros territorios en la frontera con la salud mental, los diagnósticos (hoy todo son enfermedades mentales) y los tratamientos imperantes de corte exclusivamente farmacológico que se están presentando como la solución y el control de todas las disfunciones en la conducta humana. Hablaremos de estas cosas en otras entradas. Os adelanto algún enlace. Manifiesto de Buenos Aires STOP DSM
            Mientras, me quedo hablando con Wang, que no sabe si es que estamos todos locos o es que andamos demasiado estimulados, como el mes.

1 comentario:

  1. Bueno, es la época y la sociedad de los estimulantes: Burn, Tauritón, Revital... Hasta antena3 "te pone"... Vamos, que si no te pones a tono es porque no quieres!

    A mi me parece que perdimos el norte hace mucho tiempo, cuando empezamos a ver como normal ciertas conductas que a mi no me parecen normales: consumos adolescentes de marihuana, alcohol y tabaco, consumo habitual de coca en adultos "que la necesitan sólo para rendir más en el trabajo no te pienses", tratamientos exclusivamente farmacológicos a problemas "de chicos", reducción del problema toxicómano a un problema económico y de estrato social...

    Quizá necesite a un amigo chino que me explique las cosas...

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