jueves, 14 de septiembre de 2017

Trabajo Social confortable

Hace tiempo que tenía pensado escribir sobre ésto, pero lo he ido posponiendo hasta que ya no me queda otro remedio. Y es que ya resulta insoportable la presión y los mensajes que respecto a eso que llaman "zona de confort" se están difundiendo.




¿Cómo salir de tu zona de confort? ¡Sal de tu zona de confort! ¡Arriésgate más allá de tu zona de confort! ¿Te encuentras estancado en tu zona de confort?

Estos y muchos mensajes parecidos nos los encontramos a diario en nuestro quehacer profesional y en lo personal. Parece que se ha vuelto imperativo salir de nuestras zonas de confort, para poder crecer y evolucionar como personas o como profesionales. Es algo que se ha puesto de moda y que todos parece que abrazamos como si fuera una verdad absoluta.

En nuestra profesión, son mensajes que calan y se difunden profusamente. Si es por las arengas que se hacen a que los trabajadores sociales salgamos de nuestra zona de confort, podríamos deducir que somos un colectivo que vive confortablemente instalado en cómodos trabajos sin importarnos un pito la realidad para la que se supone que trabajamos.

Y nada más lejos de la realidad. Nuestra profesión nos sitúa permanentemente ante situaciones de sufrimiento humano para las que con frecuencia carecemos de respuesta y sobre las que asumimos responsabilidades sin los necesarios instrumentos. Y eso es todo, menos cómodo.

Por otro lado, no me imagino yo diciéndoles a nuestros usuarios o familias con las que trabajamos que para salir de su situacion de malestar o sufrimiento, deben comenzar por abandonar sus zonas de confort. Si no se parten de risa, lo más seguro es que nos partieran la cara. 

Así que cuando yo oigo eso de que tengo que salir de la zona de confort, lo primero que pienso es que antes la tendré que encontrar. Que como decía aquel, si hay que salir, se sale, pero salir sin más... es tontería.

A lo mejor es que mi falta de formación en todas estas corrientes tan en boga ahora como la psicología postiva o el coaching hace que yo no entienda este tipo de mensajes, pero no puedo evitar que me desprendan un tufillo bastante desagradable a rancia autoayuda, individualismo y competitividad. Creo que deberíamos reflexionar por qué hemos demonizado el confort, y empezamos a ver como algo negativo el sentirnos cómodos con lo que hacemos o somos.

Llamadme inútil, acomodado o lo que queraís, pero no veo que abandonar tus zonas de confort te lleve a ningún sitio mejor. Como mucho, a estar más incómodo. Y yo no le veo ninguna ventaja a estar permanentemente incómodo, que parece ser de lo que se trata.

Mi mensaje es más bien al contrario. Sólo desde la comodidad se puede ser eficiente. Si algo te resulta incómodo, busca otra manera de hacerlo, pues estoy convencido de que sólo si te gusta lo que haces podrás hacerlo bien.

Y no, no estoy defendiendo el hedonismo ni mantengo posturas de "bon vivant". Creo en el esfuerzo, en el afán de superación, en el crecimiento en todos los órdenes de la vida, pero mantengo que puede y debe hacerse todo esto desde la comodidad.

La búsqueda de la felicidad tiene que ver con ésto. Si estás cómodo con lo que haces, no pasa nada por que lo sigas estando. Al contrario, no te sientas mal por no estar incómodo. Para..., relájate..., contempla..., disfrúta... Tómate la vida como un paseo, no como una carrera de obstáculos a superar para llegar más lejos, más alto, más...

Y no busques la incomodidad, busca zonas de confort. La vida por sí misma ya te traerá suficientes problemas e incomodidades, no hace falta que colabores tú más. Al contrario, intenta sortearlas y superarlas como mejor puedas.

En el fondo, se trata de estar a gusto con lo que somos y con lo que hacemos y si no lo estamos, tal vez sea hora de cambiar. Que tal vez sea a lo que se refieren todos estos gurus anti-confort.

Pero eso se llama cambio. No te confundas.

***

Y para relajar un poco, hoy os dejo este vídeo de Les Luthiers "La vida es hermosa", que también habla de cosas parecidas...



11 comentarios:

  1. Bravo!!!!
    Bendita zona de confort que me da la fuerza para continuar caminando.
    Muchas gracias por esta entrada tan necesaria para alejarnos de tanta tontería.

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    1. Justo es lo que pienso: benditas zonas de confort. Gracias a tí.

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  2. No puedo estar más de acuerdo contigo. Es como lo del pensamiento positivo lo puede todo, es cuestión de actitud, el poder está en ti.... y toda esta corriente Mister Wonderfull, que no puede ser más perversa y dañina.

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    1. Sí, detrás de todas esas corrientes se esconden mensajes que no son nada inocentes. Saludos y gracias por comentar.

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  3. Lamento profundamente que mi ordenador no tenga esas manitas del "whatsApp" que aparecen aplaudiendo a raudales.
    Como siempre gracias por escribir: Almudena

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  4. Entrada estupenda, pero después de 30 años de estar trabajando en servicios sociales no sé qué ha pasado para que todos estos términos se utilicen con tanta alegría...nuestros jefes nos dicen que salgamos de nuestra zona de confort, que seamos positivos, que nos quejamos, la formación que se contrata para profesionales van en esa línea, los grupos de formación que se realizan con las usuarias, más de lo mismo, cosa que me parece cínica, por no decir perversa, porque además de estás jodidas, las culpables son ellas...y si lo comentas en voz alta entonces es qué tienes resistencia al cambio, no eres positiva, etc, etc, No sé si me perdí en algún momento y tiene alguna ventaja, pero hasta ahora la única que le he visto es que estos nuevos gurus ganen dinero y que la administración no tenga ninguna responsabilidad con los ciudadanos

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    1. Tienes razón, cada vez son más frecuentes esos cursos y talleres, llenos de mensajes que terminan en el fondo culpabilizando a las personas de estar en su situación.Hay que resituar las responsabilidades. Saludos.

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  5. Genial como siempre. Pones palabras a los runrunes q muchos llevamos dentro. Al nombrarlos tal vez desaparezcan o mejor, los enfrentemos. Muchas gracias. Chelo Pardo

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  6. Gracias, Chelo. Estoy convencido de que muchas veces nuestro oficio es poner palabras. Las palabras curan, crean. Nombrar lo oculto, lo a veces innombrable, es sanador. Lo que se puede hablar se puede manejar y como dices, enfrentar mejor. Por mi parte, seguiré poniendo palabras a estos sentimientos y pensamientos, y me alegro de que sean compartidos por tantos compañeros y compañeras. Un abrazo.

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  7. Respecto a lo que comentas de ese auge de "positivimo", es una clara consecuencia de la potenciación del individualismo. Es hacer responsable a las personas de situaciones que escapan a su control y que acaban creando frustraciones y depresiones cuando se dan cuenta que no sólo con querer cambiar, se consigue. Creo que el coaching bien enfocado y sin recurrir a frases bonitas y vacías, puede ayudar a la gente a ser consciente de la realidad y a implicarse; el problema es que lo que vende (y parece generar demanda y ellos encantados porque se forran) es crear humo y vivir con los pies en las nubes. Genial post, como siempre. Un saludo, Annabel =)

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Gracias por comentar.